sábado, 18 de marzo de 2017

Metamorfosis

Aún recuerdo la peor noche de mi vida, una noche de alucinaciones, sudores,
escalofríos...
Cuando desperté vi que mis manos no eran mis manos, no tenía piernas, tenía
patas negras y largas. Estaba atrapado en la cama mirando al techo. Cuando
conseguí incorporarme y verme reflejado en el espejo de mi habitación me quedé
sorprendido, era una cucaracha gigante, fea y negra como el carbón. Caminaba
arrastrando la barriga, pasé por debajo de la puerta y me fui directamente al baño.
Allí me escondí hasta la noche. No quería que nadie descubriera mi nuevo aspecto.
Tras largas horas de espera me dormí aburrido y al despertar milagrosamente estaba
tirado en el suelo del baño y hambriento pero había recuperado mis manos, mis pies,
mi cuerpo, mi cara... Uff, la pesadilla había terminado. 

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